Los apósitos médicos son materiales médicos que se utilizan para cubrir heridas, lesiones u otras lesiones de la piel; sus objetivos principales son promover la curación, prevenir infecciones y proteger el tejido dañado.
Cobertura y Protección: Aíslan físicamente la herida de contaminantes externos, bacterias y estímulos mecánicos, previniendo así infecciones secundarias.
Absorción de Exudado: Gestionan eficazmente el exudado de la herida, evitando la maceración de la piel circundante o un desequilibrio en el ambiente hídrico de la herida.
Mantenimiento de un microambiente húmedo: respaldan la "teoría de la curación de heridas húmedas", facilitando la migración de células epiteliales y el crecimiento del tejido de granulación.
Promoción de la curación: ciertos apósitos contienen componentes bioactivos (como iones de plata, colágeno o alginatos) que pueden acelerar la reparación del tejido, ayudar en la hemostasia o facilitar el desbridamiento.
Reducción del dolor y las cicatrices: Minimizan el trauma mecánico durante los cambios de apósito y reducen el riesgo de formación de cicatrices al optimizar el entorno de curación.